El verano es un momento fantástico para disfrutar aún más con nuestras mascotas, pero también debemos extremar las precauciones para cuidarlas como necesitan. Aunque se trata de una emergencia médico-veterinaria potencialmente grave, muchos cuidadores siguen asociándola más con algo puntual. Detectar las primeras señales a tiempo y actuar inmediatamente puede marcar toda la diferencia.
Igual que las personas nos ponemos crema para el sol, bebemos más agua y evitamos salir en las horas de calor, ¡nuestros animales también necesitan protegerse de las altas temperaturas! Y para hacerlo requieren de ti, así que a continuación te dejamos tres aspectos importantes de los que estar pendiente para cuidar a tus perros y gatos este verano.
Los golpes de calor son una de las causas de muerte más comunes en mascotas y se consideran una urgencia médica en verano. Si no se detecta y se trata a tiempo puede ser fatal, así que ante cualquier duda acude inmediatamente a tu consulta veterinaria para que te puedan ayudar.
Al contrario que las personas, los perros y los gatos tienen una capacidad mucho más limitada de regular la temperatura corporal, lo que los hace particulamrmente vulnerables al calor. Por eso, desde AniCura insistimos en la importancia de reconocer los síntomas a tiempo e intervenir rápidamente ante las primeras señales de alerta.
Las primeras señales de un golpe de calor #
Un golpe de calor no se manifiesta cuando un animal pierde la conciencia, antes de eso hay muchos síntomas clave, como respiración intensa y persistente, salivación excesiva, debilidad, desiorientación, dificultad para caminar, inquietud o buscar constantemente lugares frescos y sombra.
Si la temperatura corporal continúa aumentando, pueden surgir señales más graves, como vómitos, diarrea, alteraciones neurológicas, pérdida de conciencia o colapso; situaciones que exigen una asistencia veterinaria inmediata.
Pequeños errores que pueden tener consecuencias graves #
A pesar de la creciente sensibilización, sigue habiendo en algunos cuidadores comportamientos que potencian el riesgo de que las mascotas, sobre todo los perros, sufran un golpe de calor. Entre los más frecuentes están los paseos en horas de mucho calor, el ejercicio físico intenso, la permanencia en vehículos estacionados, incluso por breves periodos, y el contacto con un suelo demasiado caliente.
En estas fechas en las que muchas familias viajan con sus animales de compañía, es muy importante organizar bien los traslados. Siempre que sea posible, los viajes deberían hacerse en las horas más frescas, manteniendo el vehículo bien ventilado y con una temperatura agradable para el animal. Durante el trayecto, se deben evitar situaciones de estrés y realizar pausas siempre que sea necesario, contribuyendo así a reducir el riesgo de sobrecalentamiento.
Qué hacer si a tu mascota le da un golpe de calor #
Si piensas que tu animal puede estar sufriendo un golpe de calor, deber retirarlo inmediatamente del calor y colocarlo en un lugar fresco y ventilado. Puedes intentar un enfriamiento gradual con agua fresca (nunca helada), centrándote en zonas como el abdomen, las patas y las axilas.
Aunque el animal parezca recuperarse después de la decaída inicial, debe ser visto por un veterinario cuanto antes, pues podrían surgir complicaciones en las siguientes horas.
Cómo prevenir los golpes de calor en animales #
Te dejamos aquí tres puntos importantes para tener en cuenta y evitar que a tu animal le de un golpe de calor este verano.
Agua limpia y fresca siempre disponible
Con el calor, los animales necesitan beber más agua, ya que la pérdida de calor se realiza a través de la evaporación de la humedad durante la respiración. Si el animal no tiene agua a su disposición en días de mucho calor, podría deshidratarse.
Tener agua disponible durante todo el día es imprescindible para mantener a tu mascota saludable durante el tiempo más caluroso. Debes cambiar el agua regularmente para mantenerla fresca, y puedes incluso puedes probar a poner unos cubos de hielo en el agua para ayudar a tu perro o gato a refrescarse.
En el caso de los gatos, que suelen beber menos agua, es importante asegurarse de que se hidrata bien. Además del hielo, que les llamará la atención, puede ser buena idea hidratar el pienso con un poco de agua o aumentar las dosis de comida húmeda.
Evitar los paseos y ejercicios en las horas de mayor calor
Deja los paseos largos para las horas más frescas, como por la mañana o al final de la tarde, e incluso por la noche. Pasear con tu perro durante el día podría provocarle una insolación y quemaduras solares (evita los paseos entre las 12:00 y las 16:00). Además, recuerda que el asfalto en verano puede llegar a quemar, provocando heridas graves en las almohadillas de tu peludo. Puedes usar crema solar para mascotas en las zonas más sensibles, como la nariz o las orejas.
De igual modo, nunca dejes a los animales dentro de coches o en lugares pequeños y cerrados sin ventilación. Los coches acumulan en su interior una enorme cantidad de calor, haciendo que parezcan un horno, igual que tú nunca te quedarías dentro del coche sin ventilación o aire acondicionado, tu mascota tampoco debería. Quedarse encerrado en el coche, ya que le podría causar una insolación o incluso la muerte.
En días de mucho calor, mantén a tus animales en lugares frescos y, si es posible, ventilados. Y, si tienes ocasión, deja que tus perros se den un buen chapuzón en zonas habilitadas, pero siempre con vigilancia y con cuidado de las otitis.
Parásitos externos
Recuerda que en verano aumenta la incidencia de pulgas y garrapatas. Es un problema grave, ya que estos parásitos pueden ser portadores de enfermedades graves, que pueden ser transmisibles a los humanos (zoonosis), especialmente los mosquitos y las garrapatas.
Por lo tanto, es crucial prevenir correctamente contra estos parásitos para proteger tanto a animales como a personas.
Con estas precauciones puede ser un verano muy especial junto con los que más te quieren ¡Felices vacaciones!
