La hiperactividad clínica en perros existe, pero es poco frecuente. Por eso es importante diferenciar entre un perro activo, uno sobreestimulado y un posible problema de comportamiento. Hablamos con Isabel Luño Muniesa, veterinaria etóloga de AniCura Emvet Referencia Veterinaria, para aclararlo.
Perros activos, excitados o hiperactivos: ¿es lo mismo? #
No todos los perros inquietos son hiperactivos. Muchos perros que parecen “hiperactivos” simplemente:
- tienen necesidades de ejercicio o estimulación mental elevadas,
- están sobreexcitados en determinadas situaciones,
- han aprendido conductas impulsivas porque sin querer las hemos reforzado.
Por ejemplo, un perro que salta, corre o se vuelve muy intenso cuando llegan visitas puede estar mostrando un exceso de excitación, no un trastorno de hiperactividad.
La verdadera hiperactividad (también llamada hipercinesia o hiperkinesis) es un trastorno poco común caracterizado por:
- actividad motora excesiva constante
- gran dificultad para concentrarse
- problemas de autocontrol
- dificultad para relajarse incluso en ambientes tranquilos
- menores horas de descanso de las habituales
- alteraciones en algunos neurotransmisores (serotonina y dopamina principalmente)
En estos casos es necesaria una evaluación veterinaria especializada.
¿Hay razas más propensas? #
Algunas razas de trabajo, como perros pastores, de caza o de rastreo, suelen tener niveles de energía y motivación muy altos. Esto no significa que sean hiperactivos, sino que necesitan más estimulación física y mental que otras razas.
Cuando estas necesidades no se cubren adecuadamente, pueden aparecer conductas como:
- destrucción de objetos
- inquietud constante
- dificultad para relajarse
- búsqueda continua de actividad
En realidad, el problema suele ser una falta de actividad adecuada o de estimulación mental, más que un trastorno de hiperactividad.
¿Por qué algunos perros parecen hiperactivos? #
Los motivos más frecuentes son:
- Falta de estimulación física o mental: algunos perros necesitan más actividad que otros. Si no tienen oportunidades de explorar, jugar o trabajar mentalmente, pueden acumular excitación. La falta de juego social puede contribuir a este problema.
- Sobreexcitación: hay perros que se activan mucho ante estímulos como visitas, juego o paseos.
- Aprendizaje involuntario: a veces reforzamos sin querer conductas muy excitadas al prestar atención cuando el perro salta, ladra o corre.
- Frustración: la frustración aparece cuando el perro quiere acceder a algo (juego, atención, salir a la calle) y no lo consigue.
- Problemas médicos o de desarrollo: en algunos casos poco frecuentes puede existir un trastorno de hiperactividad real, por lo que siempre es recomendable una evaluación veterinaria cuando el comportamiento es extremo o persistente.
Además, hay ciertos factores ambientales que pueden favorecer el desarrollo de estos comportamientos, como el destete precoz, una socialización no realizada adecuadamente, el uso de castigos, la exposición a experiencias adversas, la escasez de interacciones afiliativas (como caricias de los cuidadores), largos periodos de separación tras la adopción y la exposición prolongada a momentos de soledad.
Mi cachorro está muy activo por la noche: ¿qué puedo hacer? #
Es relativamente frecuente que los cachorros tengan picos de actividad por la noche, especialmente si durante el día han dormido mucho o no han tenido suficiente estimulación.
Algunas pautas útiles son:
- Asegurarse de que el cachorro tiene actividad física y mental durante el día.
- Realizar paseos de calidad, donde pueda olfatear y explorar.
- Mantener rutinas previsibles.
- Reducir los juegos muy excitantes antes de dormir.
- Inducir progresivamente al descanso con actividades más tranquilas por la noche, como juguetes de masticación o enriquecimiento con olfato.
¿Cómo ayudar a un perro demasiado excitado? #
El objetivo no es “cansar” al perro sin más, sino enseñarle a regular su nivel de activación.
Algunas estrategias útiles son:
- Paseos de calidad donde el perro pueda explorar y olfatear.
- Ejercicio físico regular, adaptado a su edad y raza.
- Estimulación mental: juegos de olfato, búsqueda de comida o juguetes interactivos.
- Entrenamiento en obediencia y autocontrol.
- Actividades como agility, canicross o mantrailing, si el perro las disfruta. Hay que prestar mucha atención porque algunas de estas actividades, por su naturaleza y contexto, pueden activarlos aún más.
- Además, enseñar conductas de relajación y calma puede ser muy útil para perros que se excitan con facilidad.
¿Existen medicamentos para la hiperactividad en perros? #
En casos muy concretos de hiperactividad clínica diagnosticada, el veterinario puede valorar el uso de medicación.
Sin embargo, estos tratamientos:
- solo se utilizan tras una evaluación veterinaria completa,
- suelen combinarse con modificación de conducta,
- y no son la primera opción en la mayoría de los perros inquietos.
En la mayoría de los casos, mejorar la rutina del perro y trabajar su autocontrol suele ser suficiente para reducir la conducta problemática.
