esterilización

La esterilización antes del primer celo reduce al 0,5% la probabilidad de desarrollar cáncer de mama en mascotas

El comportamiento agresivo y la conducta sexual se reduce hasta un 70% en perros castrados. La esterilización por laparoscopia es mínimamente invasiva y reduce hasta un 65% el dolor posoperatorio.

Con la llegada de una nueva mascota a casa, una de las decisiones más importantes que tendremos que tomar será la de si esterilizamos o no a nuestro amigo de cuatro patas. Se trata de un procedimiento muy habitual por los beneficios que aporta, no solo para limitar la capacidad de reproducción, sino también para evitar comportamientos indeseados o problemas graves de salud.

En este sentido, una de las ventajas principales de la esterilización es la prevención de enfermedades en las que las hormonas sexuales suponen un factor condicionante negativo, como es el cáncer de mama, uno de los tumores más frecuentes en las hembras. Al realizar la esterilización antes del primer celo, la probabilidad de aparición de estos tumores baja al 0,5%; si la realizamos entre el primer y el segundo celo, esa probabilidad aumenta al 9%, y entre el segundo y el tercer celo la probabilidad de desarrollar un cáncer de mama es del 26%. También puede ayudar a controlar algunas enfermedades del aparato reproductor, como la infección de útero, que suele afectar al 25% de las hembras no esterilizadas antes de los 10 años.

Este procedimiento también conlleva una serie de cambios en el comportamiento de la mascota. En el caso de las hembras esterilizadas, la conducta sexual desaparece definitivamente evitando el marcaje, la atracción hacia los machos y la agresividad durante el celo. En los machos la monta disminuye alrededor del 70% en perros castrados evitando el marcaje territorial, la agresividad intrasexual y la agresividad competitiva.

Esterilización por laparoscopia

Si bien la esterilización es un procedimiento quirúrgico que se puede realizar mediante una cirugía abierta, existen técnicas como la laparoscopia, un método de exploración mínimamente invasivo para poder observar, manipular e intervenir órganos.

Esta técnica permite hacer diagnósticos muy precisos, realizar esterilizaciones sin tener que abrir el abdomen y reducir el riesgo de hemorragias y complicaciones de la herida quirúrgica, lo que reduce el dolor posoperatorio hasta un 65% respecto a las técnicas convencionales y nuestra mascota tendrá una recuperación mucho más rápida.

El Hospital Veterinario AniCura Velázquez realiza más de 120 laparoscopias cada año, especialmente en procedimientos de esterilización tanto en hembras como en machos, así como para la toma de biopsias, obteniendo excelentes resultados en seguridad y eficacia y reduciendo al mínimo los riesgos, los cuidados y el dolor.

Jose Ignacio Ballester, veterinario del Servicio de Cirugía de mínima invasión de AniCura Velázquez Hospital Veterinario