Van Turco

El van turco es una raza activa a la que le gusta trepar, saltar y explorar. Son simpáticos y cariñosos, sobre todo con su adorada familia. Y, sorprendentemente, este pequeño peludo es un gran fan del agua, ¡que no te extrañe si se mete contigo en la bañera!

Van turco

Información Básica

Origen

El van turco en una peculiar y antigua raza cuyos orígenes podrían remontarse a la zona del lago Van, en Turquía. El lago Van está ubicado en la montaña, con fríos y largos inviernos y calurosos veranos en comparación. Esta raza se ha adaptado físicamente con un crecimiento de su denso pelaje, de tacto similar a la lana de cachemira, durante el invierno y con la caída de este, el cual tiene una longitud media, en verano, lo que le confiere el aspecto de un gato de pelo corto. Posiblemente, ha adoptado esta característica para poder nadar y refrescarse.

Cuando en un principio se reconoció la raza, recibió el nombre de gato turco, pero en 1979 cambió al de van turco para distanciarlo de la raza gato de angora turco, originario de Ankara, en Turquía. En 1960, la Federación Internacional Felina (FiFe) reconoció al van turco como raza. En Turquía, los gatos se consideran tesoros nacionales, y su conservación se encuentra bajo la supervisión de la Facultad Turca de Agricultura y el zoo de Ankara.

Carácter

El van turco es enérgico, juguetón y divertido. Le encanta jugar y es sociable con otros animales y con la gente. Suele crear un estrecho vínculo con sus dueños y requiere mucha atención. Al van turco le gusta saltar, trepar, jugar a traer cosas y podría traerte distintos juguetes para dar comienzo a la hora de juegos.

A esta dulce y cariñosa raza le encanta participar en todo, además de enroscarse en tu regazo. Aunque el van turco en un gato familiar estupendo, le gusta que lo mimen y lo sujeten según sus propias condiciones, y no durante largos periodos. A pesar de ser gatos cariñosos, no son muy tolerantes con quienes les tiran del rabo o tratan de acariciarlos.

Aspecto, tamaño y peso

El van turco a menudo se confunde con su primo, el angora turco, aunque son muy distintos en cuanto a tamaño, pelaje y otras características. El van es un gato grande de pelaje semilargo con tacto parecido a la lana de cachemira, fuerte y robusto cuerpo, pecho ancho, y largas y musculosas piernas. Tienen una cabeza ancha y cuneiforme, hocico redondeado, orejas moderadamente grandes y ojos redondos. Lo cierto es que los ojos del van turco pueden ser de diversos colores: azules, ámbar o uno de cada. Su tupida cola, similar a la de las ardillas, le confiere un aspecto singular.

Los machos son mucho más grandes y musculosos que las hembras, las cuales pesan de 3 a 6 kilos, mientras que los machos, de 4 a 8. Esta raza no alcanza una madurez completa hasta alcanzar de los 3 a los 5 años y tienen una esperanza de vida de 13 años o más.

Color

El van turco tiene unas marcas peculiares llamadas «patrón van», que consiste en un cuerpo prácticamente blanco con la cara y la cola de color. Esta raza también puede tener manchas de color de forma aleatoria por el cuerpo y las patas. Este tipo de coloración también se ve a veces en otras razas, ocurre por la presencia el llamado «gen piebald», que puede aparecer tanto en animales como en humanos. Algunos colores comunes son el rojizo y el marrón, aunque también se incluyen el crema, el negro, el azul, el atigrado rojizo, crema o azulado, y varias tonalidades de carey.

Cuidado del pelaje

El pelaje del van turco es suave y de longitud media. Mientras que la mayoría de los gatos tienen tres tipos de pelo diferenciables en su pelaje, el van turco carece de capa inferior. Esto hace que su pelaje se parezca a la lana de cachemira al tacto. Además, la ausencia de capa inferior también le confiere un aspecto esbelto. Los gatitos y los gatos jóvenes tienen un pelaje menos desarrollado que los adultos. El pelaje no alcanza su longitud máxima hasta al menos los dos años. En verano, tiene el pelo corto, el cual se vuelve más largo y grueso en invierno.

Podría parecer que el van turco requiere un mantenimiento muy costoso, pero su pelaje se cuida fácilmente. Peínalo una vez a la semana ¡y listo! Tu gato podría necesitar cuidados más frecuentes en invierno cuando su pelaje sea más denso. A los vans les encanta jugar en el agua, pero su pelaje es inusualmente hidrófugo, lo que hace que bañar a estos gatos sea todo un reto, aunque el pelaje se seca rápidamente.

Particularidades de esta raza 

Aunque muchos gatos huyen nada más ver el agua, el van turco es un nadador nato y fuerte, por lo que se ha ganado el apodo de «el gato nadador». Los amantes de este peludo felino afirman haberlo visto colándose en la ducha, abalanzándose sobre grifos que gotean o pisando charcos.

No sabemos por qué al van le gusta el agua, pero se dice que esta raza desarrolló su amor por la natación (y su pelaje hidrófugo) para refrescarse y cazar peces en el lago Van.

Enfermedades hereditarias

Tanto los gatos con pedigrí como los cruzados sufren problemas de salud de distinta naturaleza que podrían tener un origen genético. Por lo general, los vans gozan de buena salud, aunque se han detectado de algunos casos de una enfermedad cardíaca llamada miocardiopatía hipertrófica (MCH), que es la cardiopatía más común en gatos. Es aconsejable comprar un gatito de un criador que ofrezca garantías de salud.

Alimentación

Como el van turco es un gato grande de por sí, es importante tener cuidado con la comida. Que permanezca delgado es la clave para prevenir problemas de salud relacionados con el peso, como la diabetes o enfermedades cardíacas. Dosifica las comidas a intervalos regulares de dos a tres veces al día. Consulta con tu veterinario cuál es la mejor comida para tu peludo.

Cinco datos curiosos sobre el van turco

  1. Al principio, a esta raza se le llamaba simplemente «gato turco», pero debido a la confusión entre el van turco y el angora turco, finalmente se adoptó el nombre de van turco para la raza.
  2. La raza se desarrolló en una región que experimenta temperaturas extremas, y por ello su pelaje cambia según la estación.
  3. El van turco es enérgico, juguetón y divertido. A este gato le encanta saltar y trepar, jugar con juguetes, recuperar objetos y jugar a cazar cosas.
  4. El van turco tiene un pelaje semilargo de color blanco con marcas de color en la cabeza y la cola, lo que se conoce como «patrón van».
  5. La raza es conocida por su afición a darse un chapuzón. Que no te sorprenda si quiere acompañarte mientras te das un baño. Antiguamente se decía que se bañaban en el lago Van.

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