perro come hierba

Por qué tu perro come hierba y luego vomita

Aunque son muchas las teorías, científicamente no hay nada demostrado sobre por qué, tras comer hierba, nuestro perro vomita. Desde AniCura San Fermín Hospital Veterinario, te damos algunas de las principales teorías y las claves de cuándo empezar a preocuparnos por ello.

Científicamente no hay nada demostrado, hay varias teorías, pero ninguna del todo cierta. Algunos etólogos apuntan a que es un comportamiento heredado de los lobos, cuya base alimentaria es la carne, todo proteína y, como mucho adquieren vegetales y fibras a raíz de las vísceras de los animales herbívoros que cazan. Pero a día de hoy esa causa no está demostrada porque los perros toman piensos que están equilibrados en todos estos nutrientes. Tampoco debe tratarse de temas relacionados con purgarse o desparasitarse, porque hoy en día están la mayoría desparasitados. 

Los animales tampoco utilizan la hierba para provocarse el vómito, pero sí que hay indicios de que podría estar relacionado con alguna patología intestinal o estomacal. No tiene que ser necesariamente grave. Puede ser una gastritis. Un perro que tiene gastritis o un malestar estomacal se alivia comiendo hierba, pero puede ser que no quiera vomitar.

El hecho de que vomite no es voluntario, sino que se debe a que comiendo hierba se irrita más el estómago. Es decir, no es porque ellos quieran purgarse sino porque tienen como un ardor de estómago que necesitan calmarlo con algo, solo que la hierba no les calma. Es como decidir tomarte una infusión para aliviarte que al final te provoca más vómitos.

A pesar de que el vínculo entre dolencia estomacal y comer hierba es claro, no siempre es fácil de percibir. De casi el 70% de perros que comen hierba, menos del 10% de ellos se les ha observado previamente que estén enfermos o con malestar. Pero sí que es verdad que en torno a un 20% solían vomitar después. Esto se debe a que muchas patologías estomacales no tienen una sintomatología clara. Si no sufre de vómitos recurrentes, diarreas o una gran pérdida de peso, los dueños no se dan cuenta, y pueden llegar a padecer una gastritis crónica. 

En algunos casos sí que puede presentar una patología grave, como el caso del "síndrome de pica", asociado en algunos casos a la diabetes, por la que los animales comen de todo. En estos casos no sería solo hierba, pueden comer plástico, la cal de la pared... Todo fuera de lo que entendemos como normal. 

¿Cuándo hay que preocuparse?

Como demuestran los datos, la mayoría de los perros come hierba. Sin embargo, siempre hay que estar atento por si alguna vez el animal quiere comer en algún espacio poco adecuado o que pueda haber productos dañinos.

Especialmente si la zona ha sido tratada con algún producto químico, como ocurrió al inicio de la pandemia, que hubo una oleada de perros con problemas cuando se iba desinfectando todo con camiones cisterna. 

Hay que tener especial cuidado donde hay plaguicidas para moluscos o raticidas, como en las huertas, donde se usan para contener a los roedores y los caracoles. Un pesticida donde haya césped podría provocar una gastritis, más o menos aguda, o una diarrea, pero con otro tipo de ‘cidas’ hay consecuencias más graves como la muerte del animal. 

También hay que estar atentos a la conducta del animal, si lo hace de forma compulsiva o con una frecuencia superior a lo normal, como puede ser una vez al mes o cada dos o tres meses. Hay que dejarlo cuando es un terreno que conoce, que cuando lo come no vomita. También hay que ver que no lo haga de forma compulsiva, que se pasen media hora comiendo. En estos casos habría que sacar algo en el paseo, algo que les atraiga: un juguete o algo de comida.