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¿Perteneces a una familia interespecie?

Con motivo del Día de la Familia que se celebra este 15 de mayo, queremos acercarnos a ese nuevo modelo familiar de las llamadas “Familias Interespecie”, donde nuestras mascotas tienen un papel más que significativo dentro de los roles familiares.

El amor incondicional que muchos cuidadores profesamos hacía nuestras mascotas, hace que en ocasiones estos queridos compañeros sean tratados y cuidados como un familiar más. Así que si estás leyendo esto, puede que te sientas muy identificado.

Este nuevo modelo familiar de las llamadas “Familias Interespecie”, objeto de estudio actual por la comunidad científica, dado su auge, supone tratar a tu mascota como un miembro de tu familia, gozando del mismo nivel jerárquico dentro del hogar. Es decir, las mascotas no son amigos o compañeros, si no que son considerados hijos e incluidos dentro del árbol familiar.

Muchas personas crean unos vínculos tan especiales con sus mascotas, que llegan a considerarlas miembros de pleno derecho de las familias. A menudo incluso legándoles todo su patrimonio tras la muerte del cuidador, para que éstas tengan una vida lo más digna posible (en EE. UU. se cree que ya existe más de un millón de perros herederos de grandes fortunas, como la gata del conocido diseñador Karl Lagerfeld).

En la opinión de algunas personas este “amor incondicional” se debe a la existencia de algún tipo de depresión o trastorno (de hecho a día de hoy, a varios grupos con estas características se les tacha como personas “enfermas” dada la falta de información sobre ello). Pero aunque puede darse este caso, la realidad es que la profundidad de la relación persona-animal conlleva a menudo que desarrollemos un vínculo muy fuerte con nuestros compañeros peludos, al ser capaces de intercambiar con ellos información no lingüística, gestual y prosódica (basada en sonidos y onomatopeyas) que hace que incluso a veces podamos entendernos mejor con ellos que con otra persona humana. El amor incondicional que los animales de compañía nos ofrecen los convierten en apoyo emocional en todos los momentos buenos y malos de nuestras vidas, de manera que es frecuente que desarrollemos con ellos lazos de afecto muy estrechos.

Unido a esto, podemos llegar al punto de humanizar hasta el extremo o incluso cosificar a nuestra mascota, y cuando se supera el límite de la biología (su vida suele ser más corta que la nuestra) el dolor de su pérdida puede ser tan fuerte como el de un ser querido, dejando un vacío en su lugar algunas veces difícil de superar.

El auge de estas familias está siendo tan importante, que cada vez existen más estudios al respecto que pretenden incluir esta tipología familiar dentro del mismo avance de la sociedad.

Sabiendo esto… ¿tú también formas parte de una familia interespecie?

Anna Martí, Veterinaria y Practice Manager de AniCura Vetamic Clínica Veterinaria