La conjuntivitis en perros y gatos

La conjuntivitis en perros y gatos

La conjuntivitis, se define como la inflamación del epitelio conjuntival, la conjuntiva. Se conoce como unilateral si afecta a un solo ojo, o bilateral si afecta a los dos, pudiendo empezar primero en un ojo y afectar posteriormente al otro. Cuando se inflama engloba a toda la conjuntiva y puede tener una presentación aguda, subaguda o crónica. ¿Cómo afecta a mi mascota? ¿Afecta igual al perro que al gato? ¿Cuándo debo preocuparme?

Es difícil resolver estas preguntas sin poder visitar a la mascota, por lo que se recomienda la visita al hospital veterinario que disponga de servicios oftalmológicos, ante la aparición de los siguientes síntomas: enrojecimiento conjuntival, secreciones, inflamación, blefaropasmo (nuestra mascota no podrá abrir el ojo), lagrimeo y/o molestias a la luz.

Causas de la conjuntivitis

Las causas de conjuntivitis caninas pueden ser muy distintas a las de las conjuntivitis felinas y por lo tanto es importante que el veterinario este especializado en oftalmología ya que el tratamiento, será diferente.

Tras la valoración oftalmológica, es recomendable una citología conjuntival que ayude a diferenciar la etiología.

Existen:

  1. Conjuntivitis infecciosas: bacteriana (como el staphylococcus spp, streptococcs spp, clamidias felis, micoplasma felis, bartonella o pseudomonas), vírica (moquillo canino, herpesvirus felino o calicivirus) y parasitaria (lehismania, dirofilaria, thelazia).
  2. Conjuntivitis no infecciosas: traumática (como cuerpos extraños tipo espigas en los ojos, distiquiasis, entropión, cilios ectópicos, triquiasis o por agresiones químicas, detergentes, entre otros), alérgica (fármacos, alergenos alimentarios, irritantes ambientales, orugas) e inmunitaria (atopia, conjuntivitis folicular, plasmoma, queratoconjuntivitis seca o conjuntivitis eosinofílica felina).

Tratamiento de la conjuntivitis

Antes de empezar cualquier tratamiento en el ojo el especialista procederá a una limpieza ocular que ayude a eliminar todos los restos mucosos a fin de que los tratamientos tópicos tengan una mejor penetración y eficacia. Es importante utilizar una solución de irrigación estéril e isotónica que mantenga el Ph estable y adecuado para los ojos de nuestros peludos,  y que ayude a eliminar los exudados, el material extraño o sustancias químicas del ojo, ayudando a aliviar el enrojecimiento y la irritación.

El tratamiento veterinario variará en función del agente causal que ocasione la conjuntivitis. Así podremos administrar por vía tópica antibióticos, antiinflamatorios o inmunomoduladores, y/o antivíricos tópicos u orales, según sea el caso.

Sólo en casos como extracción de cuerpos extraños, eliminación de parásitos y eliminación de hiperplasias foliculares se hace necesario un tratamiento quirúrgico.

Ante cualquier anomalía detectada en el ojo de nuestro amigo es importante acudir al veterinario oftalmólogo para evitar que la posible patología ocular se agrave, o detectar de manera temprana, una enfermedad subyacente más importante donde una intervención rápida pueda salvar la visión de nuestra mascota.

Francesc Bertrolí, Practice Manager y Veterinario de Vets Avinguda