Uña rota en los perros

La causa más común de que los perros se rompan una uña es que tienen las uñas demasiado largas.

Por ejemplo, si el perro tiene las uñas demasiado largas cuando trepa a una roca, se le puede partir la uña cerca de la pata. Esto también puede ocurrir si el perro se engancha las uñas en una escalera mecánica o en sumideros.

Los daños en las uñas de los perros son una causa bastante frecuente de las visitas al veterinario. El perro puede sufrir la rotura de una pequeña porción de la uña, pero a veces se desprende la uña completa con la pulpa.

Otras causas de uñas rotas en los perros

A veces las capas córneas de las uñas se desprenden o se parten sin ningún acto de violencia externo. El desprendimiento de las capas córneas de las uñas puede ser causado por tumores, infecciones o enfermedades autoinmunes.

Síntomas

La rotura de uña se detecta normalmente por una cojera aguda. El perro se lame frecuentemente la pata y muestra dolor al apoyarla o al rozar la uña. Si hay una fisura en el extremo distal de la uña, el perro no reacciona o lo hace muy levemente, pero si la fisura llega hasta la parte más distal la reacción puede ser más fuerte. Los arrancamientos de uña suelen ser dolorosos y provocar sangrado.

¿Qué puedo hacer si mi perro se rompe una uña?

Si solo se ha roto un pequeño trozo de la uña, generalmente será suficiente con cortar la uña hasta la base. Eventualmente, también podría utilizarse una bota para perro durante los primeros días.

Si prefiere llevar a su perro al veterinario, puede elegir entre todos los veterinarios de AniCura en España.

¿Debo ir al veterinario si mi perro se ha roto una uña?

Una rotura de uña no suele ser nada grave, pero puede parecerlo porque el perro suele cojear mucho y mostrar dolor. En caso de una gran fisura o partición, debe acudirse al veterinario en un plazo de 24 horas.

Tratamiento en el veterinario

Si se ha arrancado toda la uña incluyendo la pulpa, generalmente se rasura y limpia toda la zona. Si el sangrado persiste, se suele vendar la pata.

Cuando la fisura llega hasta la base o si la uña está partida, lo habitual es retirar la uña entera. Antes de la intervención, se administra un tranquilizante. Por lo general, también se administra anestesia local.

Si no se quita la uña existe el riesgo de inflamación en la parte más distal, que se extenderá al hueso.

Cuidados posteriores

Si el veterinario le ha quitado la uña al perro, normalmente se le venda la pata para proteger la pulpa. El vendaje se suele retirar después de 1-3 días. El vendaje de protección debe ser fino y se cambia una vez al día o cuando se moja.

Al cambiar el vendaje, es importante lavar la pulpa cuidadosamente con agua templada o una solución salina.

Si el dedo del pie se hincha o huele mal puede ser signo de infección. En ese caso, lo mejor es contactar con el veterinario.

La forma más sencilla de proteger el vendaje es con una bota para perros o bolsas de plástico dobles durante los paseos. Debemos retirar la bota o la bolsa cuando el perro está dentro de la casa. Es conveniente ventilar la pulpa de la uña y permitir que se seque.

Después de quitar el vendaje se puede usar un calcetín en la pata y un collar isabelino para evitar que el perro se lama la herida.

La primera semana se recomiendan paseos con correa dado que la vena es muy sensible al tacto.

Por lo general, pasan algunas semanas antes de que crezca la uña nueva. A veces, puede crecer deformada o, si la falange se ha dañado seriamente, no es seguro que crezca una uña nueva.