Perro que ingiere cuerpos extraños

En veterinaria se denomina “cuerpo extraño” (lat. corpus alienum) a todo objeto ajeno al propio organismo del perro. Es habitual que los perros jóvenes ingieran cuerpos extraños porque les gusta masticar y jugar con cordones, pelotas, calcetines, etc.

¿Por qué mi perro ingiere cuerpos extraños?

Es frecuente que los cachorros jueguen con casi todo lo que encuentran por la casa y a veces, cuando vamos a quitárselo de la boca, se lo tragan para evitar que se lo cojamos.

Otras veces, simplemente  les gusta el sabor o la textura del objeto y se lo tragan.

El tipo, tamaño y características del objeto ingerido determinará si queda o no atrapado en el esófago, estomago o intestino.

Si el objeto es muy grande puede quedar atrapado en el esófago. En otras ocasiones, si el tamaño no es demasiado grande, llegará al estómago y aquí puede permanecer por largos periodos de tiempo dando un cuadro de vómitos intermitentes.

El cuerpo extraño después de llegar al estómago, puede pasar al intestino y allí interrumpir su recorrido y producir una obstrucción. Esta es la situación más grave, ya que puede llegar a perforarse el intestino y dar lugar a una peritonitis.

En las obstrucciones intestinales la rapidez en el diagnóstico e intervención quirúrgica salvan muchas vidas.

La lista de cuerpos extraños que suelen ingerir es muy larga e incluye calcetines, ropa interior, piedras, huesos, pañuelos, chupetes, etc.

Síntomas

Los síntomas varían mucho dependiendo de dónde esté alojado el cuerpo extraño.

Si está en el esófago, los síntomas aparecen de forma súbita y el perro hará gestos de intentar tragar constantemente con abundante producción de saliva, además mostrara una actitud de ansiedad y de estar incomodo cambiando de sitio constantemente.

Cuando el cuerpo extraño se aloja en el estómago puede que el animal se comporte de una forma normal y que no nos llame la atención su comportamiento, pero después de comer o beber puede que  vomite y así pasar varios días hasta que decidimos llevarlo al veterinario.

Pero si el cuerpo extraño está ya en el intestino el animal se va a sentir muy enfermo, sin ganas de comer ni beber y muy probablemente presente un cuadro de dolor abdominal, vómitos y en ocasiones, también diarrea.

¿Qué puedes hacer por tu cuenta?

Cuando un perro ha ingerido un cuerpo extraño pequeño podemos darle comida con un alto contenido en fibra para que envuelva el objeto y pase el tracto intestinal, a veces los espárragos ayudan a solucionar estos problemas. Esto puede funcionar con cuerpos extraños como por ejemplo gomas del pelo, pequeños trozos de tela o plástico de pequeño tamaño, etc.

Cuando los cuerpos extraños son grandes o son sustancias toxicas lo más seguro es llevarlo inmediatamente al veterinario.

Diagnóstico

El veterinario realizará un examen completo y si hay sospecha de ingestión de cuerpo extraño, el examen físico se ampliara con pruebas complementarias de imagen.

Las radiografías y ecografías son muy útiles para el diagnóstico de cuerpos extraños, aunque en ocasiones es difícil poner de manifiesto determinados cuerpos extraños radiotransparentes  y hace falta realizar radiografías de contraste. Para realizar este tipo de radiografías se le da al animal un liquido que generalmente es sulfato de bario, después, se realizan radiografías cada hora o cada dos horas para ver la progresión de este líquido,  si ha llegado a un punto donde no avanza, nos indicara que ese es el punto de obstrucción.

Esta técnica era muy utilizada hace unos años, pero hoy en día es una técnica en desuso ya que existen equipos de ecografía de alta resolución que nos dan la información rápidamente.

Tratamiento en el veterinario

Si el perro ha ingerido un cuerpo extraño pequeño y estamos seguros de que no va a producir un daño en el esófago, se pueden utilizar medicamentos para producir el vomito.

Si el cuerpo extraño está alojado en el esófago, o es un objeto grande que está en el estómago, la mejor técnica para resolverlo es la endoscopia. La endoscopia consiste en introducir por la boca del perro un tubo provisto de una cámara con la que el veterinario puede localizar el cuerpo extraño.

En el interior del tubo hay un canal por el que se pueden introducir diferentes tipos de pinzas y cestas pensadas para atrapar objetos. El 70% de los cuerpos extraños alojados en el estómago se pueden extraer sin cirugía mediante esta técnica no invasiva.

Si el cuerpo extraño está ya en el tubo digestivo será necesario una intervención quirúrgica para su extracción. La rapidez en el diagnóstico y la cirugía evitarán que se produzca una perforación intestinal. En los casos en los que se ha perforado el intestino la mortalidad puede llegar al 80-90%.

Cuidados postoperatorios

Después de la cirugía intestinal lo normal es que el perro permanezca hospitalizado unos días con fluidoterapia intravenosa y analgesia. Poco a poco irá recibiendo alimentación liquida y con el paso de los días iremos pasando a dietas gastrointestinales en forma de papilla.

El perro debe evitar el ejercicio durante los 10 -15 primeros días.

Si observa sangrado, enrojecimiento o inflamación de la herida contacte con su veterinario.

En cuanto a las comidas, las primeras semanas es aconsejable darle al perro alimentos dietéticos, en pequeñas cantidades y varias veces al día. Según pase el tiempo, se aumentará la cantidad y se reduce el número de comidas.

Como norma general, los puntos se retiran unos 10 días después de la intervención, salvo cuando se utiliza sutura intradérmica con hilo reabsorbible, entonces no es necesario retirarlos.

No obstante, el veterinario le dará todas las indicaciones y consejos necesarios para facilitarle el cuidado de su mascota.