ojos llorosos en perros

Ojos llorosos en los perros

El lloro de los ojos suele deberse a un aumento del caudal de lágrimas, a un deterioro en la calidad de estas o a un problema de flujo de los conductos lagrimales.

¿Cuáles son las causas? 

La intensificación del tránsito lacrimal está causada por una irritación o dolor ocular por algún motivo, entre otros, pelos en contacto con la córnea (distiquiasis/cilios ectópicos/triquiasis), párpados descolocados que no cierran bien sobre el ojo (entropión/ectropión), trastornos del desarrollo, cuerpos extraños o heridas en la córnea/conjuntiva/párpado.

Otras causas pueden ser también diferentes tipos de inflamaciones oculares, una alta presión ocular (glaucoma) o bultos expansivos alrededor del ojo o dentro de este.

La calidad del lagrimal

Las lágrimas están formadas por agua, grasa y mucosidad. Su adecuada composición es importante para una buena calidad lagrimal y para un apropiado efecto lubricador y protector del ojo. Un contenido excesivo de agua produce "lágrimas acuosas" con una capacidad retentiva inferior en los ojos, lo que da lugar al lagrimeo de estos.

Si la descarga de líquido no funciona, puede deberse a un bloqueo del conducto lagrimal a causa de, entre otros, trastornos congénitos del desarrollo, "residuos" que obturan el conducto, una lesión o una infección. Si los párpados no están correctamente posicionados, plegándose hacia adentro o afuera, a las lágrimas les puede costar trabajo abrirse paso por los conductos lagrimales, optando el fluido por verterse fuera del ojo. Es decir, las lágrimas escogerán el camino más sencillo.