Las consecuencias de un Otohematoma en perros

Las consecuencias de un Otohematoma en perros

Puede ser que tu perro, tras golpearse repetidas veces sobre su pabellón auditivo se le ocasione una herida que genera sangrado que se acumula en el interior, a esto se le conoce como otohematoma.

¿Cuál es el origen de los otohematomas?

 

El origen de los hematomas puede ser múltiple. Habitualmente el otohematoma aparece cuando los perros sufren de otitis, que puede ser ocasionada por problemas infecciosos, parásitos, alergias ambientales o alimentarias, tumores o cuerpos extraños, lo que hace que sacudan la cabeza por la molestia que esto causa. También tenemos que considerar que algunas enfermedades hormonales como el síndrome de Cushing pueden generar una fragilidad anormal en los vasos sanguíneos y hacer que sangren con traumatismos leves que en condiciones generales no ocasionarían sangrado. Por último se ha sugerido en algunos estudios que el hematoma podría producirse como consecuencia de problemas de tipo inmunológico que pueden afectar a nuestra mascota.

Al sacudirse, la oreja golpea contra la cabeza repetidas veces y puede provocar roturas en algún capilar que genera un sangrado entre la piel y el cartílago de la oreja.

Al suceder esto podemos encontrarnos ante dos situaciones:

  1. El sangrado cesa rápidamente y se absorbe la pequeña hemorragia. En este caso puede que observemos que en la oreja aparece una arruga tipo coliflor.
  2. El vaso tiene una rotura de mayor calibre (generalmente se produce la rotura de la arteria auricular mayor) y hace que el sangrado sea mayor, por tanto, no se absorbe.

Habitualmente este tipo de traumatismos suelen aparecen en perros, aunque también se puede dar en gatos, en los cuales la mayoría de las veces son causados por parásitos dentro del conducto auditivo. Centrándonos en los perros, los otohematomas son más frecuentes con la edad y en los machos.

La evolución del otohematoma generalmente es progresiva, es decir aumenta, y con el paso del tiempo tiende a deformarse, lo que hace que se formen coágulos y cicatrices en el pabellón auricular. Además, el problema puede agravarse, ya que el picor o molestias que produce hacen que el animal se rasque continuamente y empeore la herida.

Para evitar que esto ocurra, es recomendable acudir a un veterinario para tratar el problema lo antes posible.

¿Qué consecuencias tiene un otohematoma en perros?

 

Entre las principales consecuencias del otohematoma es que provoca un aumento de la temperatura de la oreja y su inflamación. Además, como hemos comentado anteriormente, si el perro sigue un rascado insistente sobre la herida es muy probable que sufra una rotura de vénulas auriculares, provocándose así mismo heridas y sangrado.

Aunque no es frecuente, algunos canes pueden presentar fiebre o estar decaídos. Por ello es importante estar atento a cualquier síntoma que presente el perro y que no sea habitual.

Acciones veterinarias frente al otohematoma

 

Como toda patología que puede sufrir el animal, lo primero que se lleva a cabo es la identificación de las causas que han producido la enfermedad. El otohematoma es un síntoma, pero las causas pueden ser múltiples, y si no las identificamos se volverá a reproducir con el tiempo. Por lo tanto, el veterinario en primer lugar averiguará cuales son los orígenes del otohematoma para llevar a cabo un tratamiento eficaz y rápido.

Si el hematoma es de reciente aparición y de escaso volumen se puede puncionar durante varios días consecutivos y aplicar posteriormente un vendaje compresivo sobre la oreja. La inyección de antiinflamatorios en la zona y la administración de estos por vía oral, así como la inyección de plasma rico en plaquetas (prp) y la aplicación de láser sobre la oreja son procedimientos descritos con éxito para el tratamiento de pequeños hematomas

Pero la forma más habitual de tratar el problema es  realizar  un drenaje en el hematoma.Con este procedimiento quirúrgico se consigue limpiar correctamente el pabellón auricular . Gracias a este proceso se evitan problemas mayores en un futuro como las irritaciones o el taponamiento de los vasos sanguíneos de la zona. Una vez se ha realizado este proceso, se suelen dar unos puntos de sutura alrededor de la incisión.

Tras la intervención veterinaria es importante que se proteja la herida con un pequeño vendaje y con un collar isabelino para evitar que nuestro amigo peludo toque la herida y pueda infectarla de nuevo. Además, si estás pensando en rasurar la zona capilar donde se va a hacer la cirugía, mejor que no lo hagas ya que puede provocar molestias el crecimiento de pelo nuevo tras la cirugía.

En definitiva, lo fundamental ante los casos de otohematomas en perros es controlar el picor que les causa y tratar lo antes posible la infección.

Jesús Ventura, Practice Manager de AniCura Constitución Hospital Veterinario