levaduras en perros

La infección por levaduras en los perros

Las levaduras son microorganismos comunes e inofensivos en la flora cutánea normal de los perros. La más común es Malassezia pachydermatis.

En algunos perros, las levaduras pueden proliferar de manera exagerada y causar una molesta inflamación de la piel o del oído.

La infección por levaduras en sí, no es peligrosa para el perro pero suele ser recurrente. Por lo general, existe una hipersensibilidad cutánea subyacente que es necesario investigar.

Síntomas de la infección por levaduras en los perros

Los perros con infección por levaduras pueden presentar picazón y enrojecimiento de la piel. Las áreas más comúnmente afectadas por la infección de levaduras son la piel alrededor del ano o la vulva, entre los dedos del pie y las almohadillas, o en los pliegues de la piel en la zona de la ingle y axilas.

En el caso de una infección por levaduras en el oído, el perro presenta un exceso de cerumen además de la picazón.

Diagnóstico

Cuando el veterinario realiza un examen de la piel y los oídos del perro, recoge muestras para analizarlas en el microscopio. El diagnóstico se confirma al detectar un aumento de levaduras en los análisis del perro afectado.

Tratamiento

A menudo, la infección se puede tratar mediante la limpieza frecuente con agentes antimicrobianos especiales o champús. Además, y para evitar recaídas, se puede administrar al perro un tratamiento con cortisona local o en forma de comprimidos.

Una gran parte del tratamiento la realiza el dueño del animal en el hogar, con visitas periódicas al veterinario.

Si el perro presenta problemas prolongados o recurrentes por infección por levaduras, pueden ser necesarios otros estudios y tratamientos.

Más información en las secciones La otitis en los perros y La alergia en los perros.

Pronóstico

Un perro con infección por levaduras suele presentar molestias recurrentes, por ejemplo, si tiene una alergia subyacente no tratada u otra enfermedad cutánea. El veterinario puede recomendar tratamientos preventivos como una limpieza de oídos o el uso de un champú.