Hipotiroidismo en perros

Hipotiroidismo en perros: síntomas y tratamiento

¿Has oído hablar alguna vez del hipotiroidismo? ¿Sabías que también pueden sufrirla los perros? Desde AniCura te contamos todo lo que necesitas saber sobre este desequilibrio hormonal que se produce cuando la glándula de la tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas, pudiendo afectar así a la función de muchas partes del organismo.

¿Qué es el hipotiroidismo en perros?

El hipotiroidismo es un desequilibrio hormonal que normalmente es causado por la contracción o inflamación de la glándula tiroides. Esta alteración hormonal es bastante común en perros y se caracteriza por deteriorar de manera progresiva dicha glándula y provocar así una disminución o mal funcionamiento de las hormonas tiroideas.

A pesar de que el hipotiroidismo puede aparecer en cualquier perro, independientemente de su raza, tamaño o edad, es más propicia a aparecer en perros de mediana edad a edad avanzada. También suele ser más frecuente en razas medianas y grandes.

Hipotiroidismo en perros: Los 10 síntomas más frecuentes

Los síntomas del hipotiroidismo en perros suelen ser diferentes y pueden llegar a afectar a diferentes partes del cuerpo. Los síntomas pueden y suelen aparecer de manera progresiva ya que la destrucción de la glándula tiroides también se produce generalmente de manera gradual.

Los 10 síntomas más frecuentes del hipotiroidismo en perros son:

Tratamiento y cuidados para el hipotiroidismo

Hoy por hoy el hipotiroidismo en perros no tiene cura. Sin embargo, sí existen diferentes terapias con las que conseguir mejorar el funcionamiento de la hormona tiroidea. Este tratamiento consiste en administrar de manera oral la hormona tiroidea con el fin de conseguir así una estabilidad y seguridad en la salud del perro.

Normalmente suelen empezar con la toma de la pastilla dos veces al día, pero con el tiempo se disminuye la cantidad a una al día. El tratamiento para controlar y tratar el hipotiroidismo deberá ser tomado por el perro de por vida y se realizarán de manera periódica análisis de sangre para controlar que su salud continúa siendo estable a pesar del tratamiento.

Es fundamental garantizar la administración de la cantidad correcta de medicamento ya que, si la dosis es demasiado alta o tomada durante mucho tiempo, puede llegar a provocar consumo excesivo de agua e incluso pérdida de peso o nerviosismo.