hipotiroidismo

Hipotiroidismo en los perros

El hipotiroidismo implica una deficiencia en el metabolismo.

Aspectos generales

El hipotiroidismo es el trastorno hormonal más habitual entre los perros. Se estima que entre el 0,2 y el 0,8% de toda la población canina es hipotiroidea. Los perros afectados muestran una producción disminuida de la hormona metabólica generada normalmente en la glándula tiroides.

El hipotiroidismo pueden padecerlo todas las razas caninas, pero es más común entre dóberman, pinscher, retrievers, spaniel, pastor de las islas Shetland, setter irlandés y perro salchicha. En Suecia se registra una mayor incidencia de esta enfermedad en las razas Hovawart y Schnauzer gigante.

Aunque es más frecuente entre ejemplares de mediana y avanzada edad, puede aparecer en cualquier momento. Los perros tienen un promedio de siete años en el diagnóstico. No se observan diferencias por sexo en la prevalencia del hipotiroidismo.

Causas

El hipotiroidismo origina una disminución de las hormonas metabólicas T3 y T4. Esta patología puede ser congénita o adquirida (es decir, manifestarse en una etapa posterior de la vida). Los perros con hipotiroidismo congénito suelen ser de tamaño pequeño y no es infrecuente que manifiesten otros trastornos del desarrollo, dependiendo de la causa subyacente.

El hipotiroidismo adquirido, que es más común, puede ser de tipo primario o secundario/central. La modalidad central, más inusual (se aprecia en un 5% aproximadamente de los pacientes), provoca un trastorno de la pituitaria, inhibiendo la liberación de las hormonas que estimulan la glándula tiroides. Este tipo de patología es en casi todos los casos el causante de los tumores en la glándula pituitaria o adyacentes a esta. El hipotiroidismo primario adquirido, que es por tanto, el más común, lo provoca una atrofia sin causa conocida del tejido tiroideo, o bien la destrucción del mismo como consecuencia de una inflamación autoinmune. En casos más excepcionales, el hipotiroidismo primario puede originarlo un tumor en la glándula tiroides o ser consecuencia de una sobredosis del antibiótico sulfonamida.

Síntomas

El hipotiroidismo es una enfermedad de lenta evolución cuyos síntomas, que se manifiestan de manera gradual, pueden ser difusos y similares a los de otras dolencias. Sin embargo, la presencia de los síntomas siguientes puede hacer sospechar de hipotiroidismo:

Otros indicios más inespecíficos son, por ejemplo, diversos síntomas neurológicos y musculares, trastornos gastrointestinales y reproductivos, y afecciones cardíacas y oculares. Los perros con hipotiroidismo pueden parecer que "envejecen antes de tiempo". Comunícate con el veterinario si sospechas que tu perro puede padecer hipotiroidismo.

Diagnóstico

El veterinario realizará un examen clínico del perro, debiendo practicar también análisis de sangre para efectuar el diagnóstico. Dado que los síntomas suelen ser inespecíficos, pueden requerirse varias pruebas de sangre para descartar otras patologías. Los parámetros sanguíneos específicos del hipotiroidismo son el nivel total de T4 (tT4), el nivel de T4 libre (fT4) y el de hormona estimulante de la tiroides (TSH por sus siglas en inglés), es decir, la hormona que produce la pituitaria y que controla la producción de la hormona metabólica en la glándula tiroides. Con el hipotiroidismo, el TSH puede aparecer elevado o normal, y los niveles tT4 y fT4 bajos.

En algunos casos puede resultar difícil emitir un diagnóstico, aunque los análisis sanguíneos sugieran la existencia de hipotiroidismo. Es posible que ciertos fármacos afecten al nivel tT4 y, a veces también, fT4, pudiendo ser también consecuencia del ayuno o de otra enfermedad. Entre los medicamentos que inciden sobre los niveles tT4 y, eventualmente, fT4, se cuentan, por ejemplo, la prednisona ("cortisona"), el fenobarbital y la sulfonamida. Algunas de las dolencias que pueden causar niveles inferiores de T4 son la enfermedad de Cushing, la diabetes, el Addison, la insuficiencia renal crónica, las dolencias hepáticas, las infecciones graves o los tumores.

Tratamiento

Una vez efectuado el diagnóstico, se aplicará un tratamiento con una hormona metabólica en forma de comprimidos. Los resultados pueden apreciarse en unas semanas, alcanzándose pleno efecto en cuestión de semanas o meses. Después de 3-4 semanas de terapia se realizarán nuevos análisis de sangre, ajustándo la dosis según se precise. Estamos ante un tratamiento de por vida, en el que el seguimiento del paciente suele tener lugar a través de visitas al veterinario y mediante nuevas pruebas de sangre 1-2 veces al año.