Forunculosis interdigital en los perros

Forunculosis interdigital en los perros

La forunculosis interdigital (llamada así por las pústulas entre los dedos de las patas) no es un diagnóstico específico, sino una inflamación profunda y una infección dérmica causados por el estallido de los folículos pilosos. Se trata de una inflamación crónica de la piel que requiere de una serie de exploraciones y análisis para que el veterinario pueda determinar su causa.

Síntomas

La forunculosis suele surgir entre los dedos de las patas, aunque también puede desarrollarse sobre la barbilla. Presenta un aspecto de abscesos de distinto tamaño, que, en algunos casos, se rompen produciendo una secreción purulenta o mezclada con sangre y, en otros, permanecen intactos. Los extremos de las patas se suelen hinchar y el animal tiende a lamerlos. Además, algunos manifiestan cojera o escasa predisposición a recorrer zonas con grava.

Causas

La forunculosis interdigital no constituye un diagnóstico específico, sino que es consecuencia de una causa subyacente. Suele resultar difícil de tratar y tiene a menudo un carácter recurrente. Al explotar los forúnculos se forma en el extremo de las patas un tejido cicatricial que hace cada vez más difícil la curación de la dolencia.

Pueden derivar en forunculosis interdigital las infecciones profundas, la demodicosis, los trastornos hormonales, la sobrecarga de los extremos de las patas, la posición de estas, la artrosis de las articulaciones digitales, los cuerpos extraños, etc. Esta patología es más habitual en canes de pelaje corto y pelo ligeramente espinoso como bóxers, bull terriers y labradores. El sobrepeso es un factor contribuyente puesto que incrementa la carga sobre las patas.

Tratamiento en el veterinario

Se suele recurrir a una citología (muestras de células), a cultivos, a rascados profundos y a análisis de sangre para estudiar las posibles dolencias causantes y poder descartarlas. Si se sospecha de la existencia de enfermedades articulares puede requerirse una radiografía de los extremos de las patas. En algunos casos se necesitará tomar biopsias (muestras de tejidos) de la piel.

Este tratamiento está enfocado a la causa subyacente en los casos en que pueda determinarse. Las infecciones secundarias suelen tratarse casi siempre mediante el lavado externo con champú o a través de antibióticos.