osteoartritisrozzie

Osteoartritis en perro: el caso de Rozzie

¿Qué hacer si tu perro muestra de repente signos de dolor de cadera? El pastor alemán de nueve años Rozzie resultó herido durante una carrera y descubrieron que padecía osteoartritis: este es su viaje de regreso a una vida sana y feliz.

Rozzie es un pastor alemán de nueve años con mucha energía. Ya siendo joven, a Rozzie le practicaron un examen de rayos X que se realiza en ciertas razas para verificar el estado de las articulaciones de la cadera. La clasificación es entre A y E, donde A y B se consideran caderas normales, mientras que C y E son diferentes grados de cambios en la articulación. Rozzie recibió una evaluación entre B y C que al principio no le afectó en absoluto. Pero de repente, corriendo durante un paseo de invierno, se resbaló en una placa de hielo y  gritó.

A Rozzie se le preparó entrenamiento de rehabilitación, tratamiento con láser y tratamiento antiinflamatorio que también sirve como alivio del dolor. Al principio, mejoró con el tratamiento, pero unos meses más tarde empeoró y comenzó a cojear en la pierna trasera izquierda de nuevo. Durante un nuevo examen veterinario, se encontró que, además de tener dolor de cadera izquierdo, tenía movilidad limitada en esa articulación. En la radiografía, también se observaron varios cambios en la articulación de la cadera. Se podían ver rodamientos (osteoartritis) en la articulación de la cadera y en la fosa articular , pero también la densificación del esqueleto alrededor de la articulación.  

Los rodamientos hacen que la articulación pierda su estructura normal y uniforme y, en su lugar, se deforme y sea angular. Esto significa que está constantemente raspando en la zona en lugar de deslizarse suavemente, lo que a su vez da lugar a una irritación e inflamación crónica que causa dolor crónico.

Así se optó por proceder con la cirugía. Durante la operación, la bola articular alterada fue retirada y reemplazada por una articulación de cadera que estaba incluso en la estructura. De esta manera, Rozzie evitaría las constantes rozaduras que la articulación desigual de la cadera vieja le había provocado

Dos meses después de la operación, Rozzie volvió a ser el perro de siempre, incluso parecia más feliz que antes. Casi un año después de la operación Rozzie ha recuperado una buena e indolora vida cotidiana llena de largos paseos y  juegos. 

La osteoartritis es un problema común en los perros mayores y los síntomas suelen ser la falta de ganas de caminar, no poder saltar o lamer y morder la zona de la articulación. Pero también puede causar síntomas más inespecíficos como ansiedad, agresión o dificultad para dormir.

El reemplazo de cadera es una cirugía avanzada que no es adecuada para todos los perros con osteoartritis. Es importante hacer un examen minucioso del perro antes de decidir  hacer este tipo de cirugía. Existen varios tipos de  tratamientos para la osteoartritis y otro tipo de dolores articulares así que si tu perro muestra signos de este tipo, siempre debe ser examinado por un veterinario para obtener el mejor diagnóstico y tratamiento.