Analgesia para perros

Es importante tratar y prevenir cuanto se pueda el dolor en los animales para que estos se sientan lo mejor posible. Los procedimientos analgésicos son también fundamentales para un normal funcionamiento de las actividades corporales, como comer, beber, dormir o descansar. Una apropiada analgesia agiliza la recuperación y la curación de las heridas en el perro.

Antes de la operación

Se suele administrar analgesia con anterioridad a las intervenciones quirúrgicas. Ello se debe a que el animal experimenta un dolor menos intenso si la analgesia se suministra antes de que surja dicho dolor.

En una intervención quirúrgica, normalmente se aplica analgesia y algún agente calmante antes de sedar al perro. 

Fármacos utilizados

Opiáceos

Los opiáceos son unos fármacos estupefacientes utilizados con frecuencia en la analgesia de los perros. Alivian el dolor muy eficazmente, por lo que suelen emplearse en cirugía ósea y demás intervenciones con un alto nivel de dolor. Los opiáceos suelen provocar fatiga y somnolencia en los perros. Ahora bien, estos medicamentos hacen que algunos animales (sobre todo los perros) se muestren algo intranquilos incluso gimiendo o aullando, lo que puede ser difícil de diferenciar de una sensación de dolor. Además, algunos perros pueden experimentar una ligera indisposición y negarse a comer.

Fármacos antiinflamatorios

Estos medicamentos proporcionan un alivio del dolor mediante una reducción de la hinchazón y una disminución de la inflamación en el tejido. En ciertos perros con el aparato digestivo hipersensible, dichos fármacos pueden agravar las molestias con vómitos y diarrea. Los antiinflamatorios pueden administrarse en inyecciones, en forma líquida o en comprimidos orales.

Si se suministra otra medicación al perro a diario, siempre se debe informar al veterinario. Algunos fármacos son incompatibles y pueden producirse efectos secundarios.

A tener en cuenta

En casa, es importante guardar los medicamentos fuera del alcance de los niños y de otros animales.

En caso de aplicar al perro un parche analgésico, es fundamental proteger este para evitar que niños y otros animales no puedan entrar en contacto con el parche. Si el dueño va a retirar el parche por sí mismo, debe usar guantes y guardar este bien cerrado dentro de una bolsa de plástico o similar. Seguidamente ha de llevar el parche a una farmacia o un hospital veterinario para su apropiada gestión.

Advertencia

Administra al perro únicamente los analgésicos recetados por el veterinario y siempre en la dosis correcta.

El suministro de fármacos por iniciativa propia y sin haber consultado previamente con el veterinario puede acarrear graves efectos secundarios.

¡Atención! No debe proporcionarse a los animales medicamentos destinados para las personas (por ejemplo, Frenadol, Dolocatil, etc.), ya que pueden provocar una grave intoxicación.