mi gato no come

¿Qué puedo hacer si mi gato no come?

En ocasiones la alimentación de nuestro gato puede darnos más de un quebradero de cabeza. Los felinos pueden rechazar el alimento por diversos motivos como puede ser una enfermedad, estrés o por algún otro malestar menor. Por ello, es realmente importante controlar la cantidad de comida que nuestro gato ingiere cada día y encontrar el motivo de su falta de apetito en caso de que deje de comer.

El hecho de que un gato no coma es más común de lo que pensamos. Por eso, cuando identifiques que tu gato no quiere comer, deberás reaccionar rápidamente para evitar que la situación se agrave. En este artículo te contamos algunos consejos para conseguir que tu gato recupere su apetito poco a poco.

Claves para que tu gato vuelva a comer

Las consecuencias de que un gato no coma pueden ser peligrosas si no se actúa rápidamente. Bastará un par de días para que las consecuencias de esa falta de apetito influyan en la salud de nuestro peludo. Si el problema continúa, puede agravarse hasta enfermedades más graves como dolencias de hígado o estómago. Así que, a la menor sospecha de que el apetito de tu gato está disminuyendo, acude a tu veterinario y sigue estos consejos de salud con los que recuperar el apetito de tu gato. 

El olor, la textura y la temperatura del alimento son aspectos que los gatos tienen muy en cuenta. También son características que los humanos podemos modificar sin dificultad y con el fin de animar a un gato inapetente a comer.

Acude al veterinario

Si tu gato no quiere comer y está apagado, triste o incluso vomita, pueden ser indicios de que algo está sucediendo. Lo primero que deberás hacer es descartar un problema grave de salud. La pérdida de apetito puede ser consecuencia de alguna dolencia por lo que es fundamental acudir en primer lugar a tu clínica de confianza para descartar la posibilidad de un problema mayor.

Un nuevo alimento de forma paulatina

No es de extrañar que los gatos se noten reacios a ciertos sabores, olores o texturas de piensos u otros tipos de alimentos. Si notas que tu gato rechaza ese pienso, prueba con otro hecho con ingredientes diferentes. Es importante que este cambio de alimentación lo hagas de la manera más paulatina posible para no dañar su estómago. 

Pequeñas cantidades y a diferentes horas

Por regla general no es aconsejable proporcionar a nuestro gato su alimentación en una única toma diaria ni dejar la comida 24 horas en su comedero. Para mejorar sus ganas de comer es recomendable hacerlo en pequeñas raciones y en varias horas dispersas a lo largo del día.

Comida caliente

Los gatos son animales que se guían mucho por su olfato. El olor o la ausencia de ello puede hacer que nuestro gato rechace el alimento que le ofrecemos. Por este motivo, si vemos que su comida carece de olor, prueba a calentarla un poco para que sea más apetecible a su olfato.

Ambiente tranquilo

Si tu gato está inapetente puede ser a causa del estrés. Y sí, aunque cueste creerlo, los animales también pueden sufrir estrés. Para evitarlo, dale las tomas de comida en un entorno tranquilo y que no distraiga al felino. Es importante que no haya ruidos demasiado fuertes alrededor de él para que disfrute de su comida lo máximo posible.

Si aun siguiendo estos consejos tu gato no presenta mejoría, vuelve a tu veterinario de confianza para que vuelvan a examinar su estado de salud y conseguir averiguar el motivo de esa falta de apetito. Recuerda que una alimentación equilibrada es fundamental para que nuestro gato disfrute de buena salud.