¿Qué es el calicivirus felino y cuáles son sus síntomas?

¿Qué es el calicivirus felino y cuáles son sus síntomas?

El calicivirus felino es un tipo de gripe bastante común en gatos. A pesar de que los síntomas pueden confundirse con los de una gripe común, es necesario observarlos detenidamente ya que puede ser grave si no es tratado a tiempo. Desde AniCura te contamos a continuación qué es el calicivirus felinos y cuáles son sus síntomas más comunes.

Qué es el calicivirus felino

El calicivirus felino es un tipo de virus perteneciente a la familia caliciviridae, del género vesivirus. Este virus, concretamente, provoca un tipo de gripe felina que puede ser muy contagiosa y peligrosa en caso de que el felino no tenga un sistema inmunitario fuerte. Por lo general, el calicivirus felino ataca a las vías respiratorias, afectando a su funcionamiento normal y provocando síntomas como lagrimeo constante, fiebre o estornudos.

A pesar de que es una enfermedad bastante común entre las especies felinas, hoy en día no existen tratamientos o medicamentos que puedan acabar de manera radical con dicho virus. Sin embargo, la vacunación de la trivalente felina sí que puede actuar como un gran método preventivo ante el virus por lo que, a día de hoy, es una de las maneras más eficaces de evitar la aparición de dicha enfermedad.

Además, hay que tener en cuenta que el calicivirus en gatos es muy contagioso, por lo que es fundamental evitar el contacto de un animal contagiado con otros que no lo están. De lo contrario, el virus podría expandirse rápidamente y aumentar el número de contagios con gran facilidad. De hecho, es necesario ser precavidos incluso después de que el felino ya no presente síntomas ya que, aunque se encuentre en perfecto estado, puede seguir siendo portador de la enfermedad.

Síntomas

Como hemos explicado con anterioridad, los síntomas del calicivirus felino pueden ser similares a los de una gripe común, ya que el gato suele presentar estornudos, secreción nasal, llagas en la boca, fiebre, conjuntivitis, lagrimeo excesivo, depresión y pérdida del apetito.

Estos síntomas pueden aparecer (o no) entre los 2 y 10 días siguientes de haber contraído la enfermedad. Además, aunque puede presentarse en cualquier tipo de gato, los síntomas más severos suelen presentarse en gatos inmunodepresivos o de avanzada edad. En estos casos el calicivirus felino puede provocar graves consecuencias en la salud del animal e incluso la muerte. Por ello, es fundamental acudir al veterinario ante el menor síntoma ya que una infección secundaria, la deshidratación o la desnutrición a causa del calicivirus felino puede provocar graves consecuencias en el animal.

Cómo se contagia

El calicivirus felino es un virus muy contagioso ya que cualquier secreción generada por el animal puede contener grandes cantidades de vesivirus. Las principales vías y modos por los que se suele realizar el contagio son:

Aunque es muy contagioso entre felinos, el calicivirus no puede contagiarse de gatos a personas ni a otras especies animales como el perro. En caso de que tu gato presente síntomas del calicivirus felino, es importante saber que se trata de un virus cuya cepa muta con gran facilidad. Este hecho puede complicar su identificación, control y freno de expansión. Además, al poder presentarse en varias formas y mutaciones, puede ocurrir que un gato vacunado contraiga también la enfermedad.

Tratamiento para el calicivirus felino

A pesar de que es una enfermedad bastante común en gatos, desgraciadamente, hoy en día no existe un tratamiento capaz de eliminar el calicivirus felino de un animal. Por lo tanto, actualmente el tratamiento para curar a un gato contagiado con este virus se basa en la aplicación de remedios que ayuden al animal a combatir los síntomas y evitar su agravamiento. Para ello se suele utilizar antibióticos, fármacos para facilitar la respiración y medicinas para frenar algunos síntomas como la fiebre o la secreción nasal.

Además, es necesario mantener una buena higiene del animal, limpiando las lágrimas y secreciones generadas por la enfermedad. De esta forma se podrá evitar futuras complicaciones por acumulación de bacterias. Ofrecer alimentos a temperatura media, apetecible y olorosos puede ser una buena forma de intentar que el animal recupere el apetito que suelen perder con el calicivirus felino. Por supuesto, es fundamental que el gato permanezca aislado hasta que los síntomas hayan desaparecido y el veterinario confirme su recuperación.