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La insuficiencia cardíaca en los gatos

La insuficiencia cardíaca no es lo mismo que una cardiopatía. Muchos gatos padecen cardiopatías sin presentar síntomas. La insuficiencia cardíaca se produce cuando el corazón ya no puede funcionar de la manera adecuada.

La insuficiencia cardíaca se define como retrógrada, si se empiezan a acumular líquidos en el cuerpo, o anterógrada, si no es posible mantener una presión arterial normal.

La retrógrada (también llamada «insuficiencia congestiva») es la forma más común y suele provocar una acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar), pero más raramente en la cavidad torácica, fuera de los pulmones (hidrotórax), líquido en el abdomen (ascitis) o líquido en el pericardio (hidropericardio). Los gatos desarrollan raramente, o nunca, una acumulación de líquido (edema) en las extremidades, como suelen hacerlo los humanos con insuficiencia cardíaca.

Causa

La función cardíaca insuficiente hace que no se pueda bombear eficazmente la sangre desde los órganos a través de las venas que van al corazón. La presión en las venas aumenta y el líquido de los vasos sanguíneos penetra en el tejido circundante (insuficiencia retrógrada).

La mala función cardíaca también puede hacer que no se bombee suficiente sangre del corazón en cada contracción, para mantener la presión arterial normal en todas las partes del cuerpo (insuficiencia anterógrada).

La insuficiencia cardíaca puede originarse en muchos tipos diferentes de enfermedades cardíacas, malformaciones, fugas de válvula, enfermedades del músculo cardíaco y arritmias, pero los síntomas son similares independientemente de la causa. Más información sobre las cardiopatías.

La insuficiencia cardíaca suele afectar el lado izquierdo del corazón, haciendo que se acumule líquido en los pulmones o la cavidad torácica. Si se produce en el lado derecho, se acumula líquido en la cavidad abdominal y los órganos abdominales.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la insuficiencia cardíaca es la acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar), que provoca la falta de aire al paciente. Para compensar la disminución del consumo de oxígeno, el gato intenta respirar más rápidamente, tal vez con fuertes movimientos abdominales o, en el peor de los casos, con la boca abierta, el cuello estirado y la lengua azul (cianosis). Si no se soluciona rápidamente esta condición, conducirá a la muerte por asfixia, que es extremadamente dolorosa.

La insuficiencia cardíaca también puede causar la acumulación de líquido en otras partes del cuerpo. Si se acumulan grandes cantidades de líquido en la cavidad torácica, también se produce dificultad para respirar. La acumulación de líquido en el pericardio o el abdomen no suele ser tan pronunciada en los gatos con insuficiencia cardíaca como para provocar síntomas graves.

Los gatos pueden tener un colapso circulatorio con gran deterioro del estado de salud general y una temperatura corporal baja, que a menudo baja a 34-35 grados, hasta normalmente 38-39 grados. La función cardíaca insuficiente puede causar fatiga e intolerancia al ejercicio. Una cardiopatía crónica grave también puede causar enflaquecimiento. Se presentan casos de muerte cardíaca súbita debido a trastornos del ritmo cardíaco (arritmia).

Por lo general, los gatos con insuficiencia cardíaca no tosen.

¿Qué puedes hacer por tu cuenta?

Antes de adquirir o adoptar un ejemplar se puede solicitar un certificado de que el veterinario ha examinado recientemente al animal sin detectar signos de cardiopatías.

Dado que la mayoría de las enfermedades cardíacas no son congénitas y se desarrollan más adelante en la vida, es conveniente pedirle al veterinario que ausculte el corazón del animal, una vez al año, para detectar si existe un soplo cardíaco o un ritmo cardíaco anormal que hagan sospechar una enfermedad cardíaca.

Si se sabe que el gato padece una enfermedad cardíaca, siempre debe prestarse atención a signos que puedan indicar insuficiencia cardíaca. Si ya se administran al animal medicamentos para el corazón, es importante seguir la prescripción del veterinario. Recordar especialmente dar un diurético al gato porque, de lo contrario, puede volver a desarrollar una insuficiencia cardíaca. Trátese de evitar el sobrepeso porque aumenta la carga de trabajo del corazón y reduce la capacidad respiratoria.

¿Cuándo debe visitarse al veterinario?

Un gato sano no realiza más de 30 respiraciones por minuto en reposo. Una mayor frecuencia respiratoria puede indicar edema pulmonar. En caso de insuficiencia cardíaca grave, puede producirse una disnea marcada que hace que el gato respire con la boca abierta y, en el peor de los casos, puede desarrollar un tono azul grisáceo en las membranas mucosas de la boca.

La insuficiencia cardíaca en los gatos puede ser más difícil de detectar que en los perros porque los felinos controlan personalmente la intensidad del ejercicio que realizan. Un gato con insuficiencia cardíaca puede mostrarse más pasivo, tener menos apetito, mayor frecuencia respiratoria e incluso disnea.

Los gatos con cardiopatías pueden tener coágulos sanguíneos que generalmente se alojan en la parte posterior de la aorta, donde se divide en dos (para irrigar las patas traseras). El coágulo impide que las patas traseras reciban un suministro de sangre normal, provocando a menudo un dolor intenso, síntomas parecidos a la parálisis, patas traseras frías y, a veces, almohadillas azuladas. Esta condición no es sinónimo de insuficiencia cardíaca, pero el estrés provocado por el dolor suele generar una insuficiencia cardíaca concomitante, lo que complica aún más el cuadro.

Los desmayos, el colapso y la fatiga también pueden indicar una enfermedad cardíaca.

Si se detectan probables signos de insuficiencia cardíaca, es preciso acudir, o al menos consultar, lo antes posible a un veterinario y no esperar hasta que pase el fin de semana o hasta el día siguiente. Esto es especialmente importante si la respiración, el conocimiento o el estado general están afectados. Cuanto más temprano se inicie el tratamiento, menos sufrirá el animal y más probable será que se solucione la insuficiencia a tiempo, antes de que sea demasiado tarde.

Diagnóstico

Para diagnosticar un edema pulmonar, se requiere una radiografía. El líquido en la cavidad torácica o abdominal es visible tanto en una radiografía como en una ecografía. Para diagnosticar líquido en el pericardio, se requiere una ecografía.

Algunos animales tienen latidos adicionales (arritmias) si padecen una enfermedad cardíaca y esto puede contribuir a una insuficiencia cardíaca. A menudo, pero no siempre, se puede detectar una arritmia con un estetoscopio. Si el veterinario sospecha una arritmia, se requiere realizar un electrocardiograma para confirmar esta sospecha y determinar el tipo de arritmia.

En el caso de coágulos sanguíneos que impiden la circulación en las patas traseras, se puede tomar muestras de sangre y verificar si hay un mayor nivel de ácido láctico en las patas traseras, pero muchas veces los síntomas clínicos son suficientes para hacer un diagnóstico.

Para evaluar la función cardíaca en sí, se requiere un examen de ultrasonido (ecocardiografía), aunque esto no es necesario en la fase más aguda y se realiza preferentemente después de uno o dos días, cuando se espera que la respiración se haya estabilizado.

Con el fin de detectar posibles enfermedades que desencadenan problemas cardíacos o empeoran la función cardíaca, puede ser necesario hacer más estudios.

Tratamiento

El tratamiento consiste principalmente en medicamentos y siempre se adapta individualmente según el tipo y grado de enfermedad cardíaca que provoca las molestias.

Un paciente con insuficiencia cardíaca requiere una monitorización continua porque la afección es potencialmente mortal y puede empeorar repentinamente. Si las molestias son leves, el tratamiento en el hogar puede ser suficiente, pero en caso de una dificultad respiratoria grave, se recomienda ingresar al animal en un hospital o una clínica para proporcionarle asistencia.

En el caso de un edema pulmonar agudo es importante minimizar el estrés. El gato debe permanecer inactivo. A menudo se administra oxígeno en una incubadora, una jaula de oxígeno o mediante una máscara respiratoria o un catéter en la nariz. Una pequeña dosis de sedante puede ser útil para reducir la ansiedad y el estrés.

El objetivo principal del tratamiento del edema pulmonar es eliminar el líquido acumulado en los pulmones. Esto se realiza mediante inyecciones de diuréticos que, para tener un óptimo efecto, se administran por vía intravenosa, ya sea por goteo o gradualmente con jeringa, por lo general cada dos horas, según los resultados y las necesidades. El efecto del tratamiento se evalúa continuamente y, según el resultado, se determina la cantidad de medicamento requerido.

Si el paciente tiene una arritmia grave que contribuye a la insuficiencia cardíaca, también debe ser tratada con urgencia. Según el tipo y grado, hay disponibles distintos tipos de soluciones inyectables o comprimidos. A veces, es necesario probar varios medicamentos diferentes de forma consecutiva, o combinarlos según el efecto.

Cuando la condición mejora y se considera estable, lo que generalmente lleva dos a tres días, el dueño de la mascota puede continuar el tratamiento con comprimidos en el hogar. Para obtener resultados óptimos, a menudo es necesario combinar diferentes medicamentos y el tratamiento es casi siempre de por vida. Los medicamentos actuales suelen ser diuréticos y comprimidos que previenen los coágulos sanguíneos.

El líquido en el abdomen se trata de la misma manera que el edema pulmonar, pero la afección no es tan aguda porque no causa asfixia y el tratamiento suele iniciarse en casa.

En los casos graves, puede ser necesario drenar el líquido con una punción del pericardio.

Después de aproximadamente una semana se suele realizar una nueva visita al veterinario. En esa ocasión, se evaluará el resultado del tratamiento y es posible que se ajuste la medicación. Posteriormente, las visitas suelen realizarse una o dos veces al año, siempre que la condición sea estable.

Desafortunadamente, la mayoría de las enfermedades cardíacas tienden a empeorar con los años y, cuando se llega al punto en que los medicamentos ya no pueden proporcionar una buena calidad de vida, posiblemente el dueño se vea obligado a sacrificar al animal para que no sufra. Cuando la insuficiencia cardíaca está bien establecida, el gato puede llevar una vida sin problemas con ayuda de medicamentos durante años.