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Intoxicación por ingestión de chocolate en gatos

El chocolate contiene teobromina, que posee un efecto estimulante sobre el sistema nervioso. Los gatos son mucho más sensibles que los seres humanos a la teobromina, puesto que la metabolizan con mayor lentitud.

Los gatos son algo más sensibles a la teobromina que los perros, pero la intoxicación por ingesta de chocolate es menos frecuente entre ellos puesto que, por lo general, no les atrae tanto su sabor. También otros tipos de animales son sensibles al chocolate, sobre todo, los caballos, pero también los ratones, los loros, etc.

Los seres humanos metabolizan la teobromina rápidamente, lo que nos hace poco susceptibles a la intoxicación. En los gatos, el tiempo medio de eliminación corporal de la teobromina es considerablemente más largo que en las personas, lo que significa que esta sustancia se acumula en el cuerpo de la mascota afectando a distintos sistemas orgánicos, en primer lugar, al sistema nervioso, y luego también al circulatorio, al respiratorio y al urinario.

La dosis letal para el gato es de unos 80 a 200 mg/kg de peso corporal, si bien los síntomas de intoxicación se manifiestan con dosis significativamente inferiores. El chocolate negro y el cacao puro contienen un máximo de teobromina, en torno de 5 a 15 mg/g, llegando en ocasiones a los 28 mg/g (es decir, 280 mg en una tableta de chocolate de 100 gramos). El chocolate con leche incluye relativamente poca teobromina, cerca de 2 mg/g, mientras que en el blanco la presencia de esta sustancia es prácticamente nula.

Síntomas

Los síntomas se manifiestan entre las 2 y 24 horas después de la ingesta y pueden perdurar durante varios días. Incluso una ingesta de chocolate reducida pero reiterada puede resultar peligrosa, puesto que la teobromina se va acumulando poco a poco en el organismo.

Un gato intoxicado por ingesta de chocolate presenta entre otros síntomas una mayor sed, diarrea, incremento de la frecuencia cardíaca con arritmias, respiración acelerada, hiperactividad, nerviosismo y convulsiones.

Diagnóstico

Si el dueño sospecha de la ingesta de chocolate por parte del gato, por ejemplo, por la presencia de envoltorios vacíos, se podrá emitir un diagnóstico verosímil en base a los síntomas junto con la información proporcionada por el propietario. De lo contrario, un diagnóstico correcto puede resultar complicado, ya que las alteraciones gastrointestinales, las palpitaciones y los síntomas neurológicos pueden tener numerosas causas en los gatos.

Tratamiento

¡Atención! Desaconsejamos intentar provocar el vómito con ayuda de sal porque esto puede causarle al animal una intoxicación por ingesta de sal.

No existe ningún antídoto para la teobromina, sino que el tratamiento aplicado es sintomático y de apoyo.

En las primeras de 1 a 3 horas aproximadamente tras la ingesta puede tratarse de inducir el vómito en el gato con ayuda de una inyección. Para evitar la absorción de la teobromina que ya ha llegado al intestino, se puede administrar carbón activado.

Si surgen convulsiones, se pueden suministrar relajantes musculares y anticonvulsivos y, en caso de afectación cardíaca, es posible que deba aplicarse medicación específica para el corazón con el fin de neutralizar las arritmias y palpitaciones. De presentar problemas de vómito se requieren fármacos a fin de proteger el estómago y el intestino.

Pronóstico

Si el gato sobrevive a la intoxicación aguda, normalmente se recupera por completo.