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¿Cómo sé que mi gato mayor está sufriendo?

Los cambios en el comportamiento de nuestro gatos pueden ser señal inequívoca de que se está haciendo mayor. Por ejemplo, si tu gato que una vez fue salvaje y juguetón, ahora disfruta durmiendo en el sofá mucho más de lo que solía. Es importante conocer la diferencia entre el comportamiento felino normal y anormal, ya que algunos cambios sugieren el dolor. Estos son algunos de los más comunes.

Los gatos son expertos en ocultar signos de dolor. Como cuidador de un gato, necesitas ser muy observador para reconocer cuando necesita apoyo y tratamiento adicional. Los cambios de movimientos y comportamientos podrían ser un signo de dolor.

Mal aseo

En los gatos que envejecen, uno de los cambios conductuales más comunes asociados al dolor es una disminución del cuidado y del aseo personal. Como probablemente sabes, los gatos son extremadamente estrictos acerca de su aspecto y sobre cómo mantenerse lo más limpio posible.

Una afección común para muchos gatos mayores de 10 años es la osteoartritis (OA). Es una enfermedad crónica dolorosa de las articulaciones que hace que sea incómodo torcer y girar, lo que conduce a problemas con el aseo del cuerpo. El dolor relacionado con el aseo de la parte inferior de la espalda, la pelvis y las piernas traseras hace que el gato deje de cuidar su pelaje.

Si ves signos de una capa mate o una apariencia general descuidada, asegúrate de ponerte en contacto con tu veterinario.

Comportamiento de la caja de arena

Normalmente los gatos son muy limpios y ordenados cuando se trata de la caja de arena. Si tu gato de repente deja de usar la bandeja higiénica, y orina o defeca en otros lugares de su hogar, esto podría ser un signo de dolor.

Para los gatos con dolor de espalda o cadera, subir a una caja de lado alto puede ser una experiencia terrible. Si se produce este problema, consulta tu veterinario para obtener instrucciones y tratamiento.

Caminar por las escaleras

El dolor en la parte inferior de la espalda y las caderas también puede causar problemas para subir o bajar las escaleras. Notarás esto si tu gato se niega repentinamente o es más reacio a subir las escaleras. Además, si mantienes la caja de arena en un piso diferente de donde el gato normalmente pasa su tiempo, esto podría convertirse en un gran problema y hay que intentar evitarlo y hacerle más fácil el camino. 

Saltar y escalar

Un indicador de dolor común para los gatos que normalmente les gusta saltar o subir en muebles y alféizares, es si de repente dejan de hacerlo. Algunos también pueden empezar a pedir que los levanten a los lugares en los que normalmente saltan.

También puedes ver que el gato utiliza caminos diferentes y más fáciles a donde quieren ir. Evitan saltos más altos hacia arriba o hacia abajo, y más bien toman varios saltos más cortos que un gran salto. Puede ser señal de necesidad de una evaluación más cercana por parte de un veterinario

Otros signos de dolor

Otros signos de que tu gato mayor está sufriendo puede reflejarse en una pérdida de interés hacia sus juguetes más queridos o incluso a los pájaros que se acercan a tu ventana. En su lugar, opta por colocarse en un lugar durante períodos más largos de tiempo o se ocultan bajo la cama.

A muchos gatos que experimentan dolor no les gusta que los cojan o que les acaricien. Otros responden agresivamente cuando son tocados en ciertos lugares de su cuerpo.

Otras "banderas rojas" de esta proceso las podemos localizar si nuestro gato se lame ciertas áreas excesivamente, causando manchas calvas.