El tumor de mama en los gatos

Los tumores malignos de las glándulas mamarias son la tercera forma de cáncer más común en los gatos. Se suelen presentar en gatas adultas que no han sido esterilizadas o que han sido esterilizadas tarde.

Los bultos en el tejido tumoral del gato son malignos en un 90 % de los casos y un 50-60 % de los pacientes tienen afectada más de una mama.

Las gatas que no han sido esterilizadas o que han sido esterilizadas tarde son más propensas al cáncer de mama. Incluso si han tomado píldoras anticonceptivas tienen riesgo de desarrollar este tipo de tumores.

Excepcionalmente los gatos esterilizados (incluso los machos) desarrollan tumores de mama y, en esos casos, suelen ser variedades de cáncer más agresivas.

Síntomas

En las primeras etapas de la enfermedad, generalmente no se observan síntomas en el gato, excepto los bultos en las mamas. Más adelante, los tumores pueden multiplicarse y crecer en tamaño.

Al gato pueden molestarle los bultos e intentará lamerse mucho en esa zona.

También ocurre que los tumores se rompen o la piel que cubre el tumor se ulcera.

Si los tumores se han diseminado a otras partes del cuerpo, pueden presentar diferentes síntomas según el órgano afectado. Los tumores de mama generalmente se propagan a los ganglios linfáticos y los pulmones, pero también al abdomen o incluso al esqueleto.

Los síntomas más generales del cáncer son el enflaquecimiento y la fatiga.

Visita al veterinario

Tan pronto como se detecta un bulto en las mamas de un gato, se debe acudir en seguida al veterinario para que lo examine, dado que la probabilidad de supervivencia aumenta cuanto antes se trate la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento recomendado para los tumores de mama es la cirugía. Por lo general, se extirpa toda la hilera de mamas del lado afectado. Es adecuado esterilizar la gata si aún no ha sido esterilizada.

Antes de la operación se realiza un análisis de sangre para determinar el estado de salud del animal.

También se realiza una radiografía de los pulmones y la cavidad torácica, para determinar si hay signos de que el tumor se haya extendido. A veces incluso también se hace una ecografía del abdomen.

Opcionalmente, se pueden tomar muestras del tumor para realizar un examen citológico o un examen histológico antes de la cirugía.

Una vez terminada la cirugía se toman muestras del tejido al laboratorio para analizar el tipo de tumor y su nivel de gravedad. También se verifica que se ha extirpado todo el tejido tumoral y si hay signos de propagación a través de los vasos linfáticos o sanguíneos.

Perspectivas futuras

Según el tamaño de los tumores de mama en el momento de la extirpación, las tasas de supervivencia varían de más de 3 años (si los tumores miden menos de 2 cm) a menos de un año (si los tumores son mayores de 3 cm).Por lo tanto, es decisivo extirpar los tumores lo antes posible antes de que crezcan.