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Daños en las uñas de los gatos

En los gatos las roturas de uñas no son tan frecuentes como en los perros y generalmente se deben a que la uña del gato se engancha en algún objeto.

Síntomas

La rotura de uña se detecta por una cojera aguda. El gato se lame frecuentemente la pata y muestra dolor al apoyarla o al rozar la uña. Si hay una fisura en el extremo distal de la uña, el gato no reacciona o lo hace muy levemente, pero si la fisura llega hasta la parte más distal la reacción puede ser más fuerte. Los arrancamientos de uña suelen ser dolorosos y provocar sangrado.

¿Qué puedes hacer por tu cuenta?

Si solo se ha roto un pequeño trozo de la uña, generalmente es suficiente cortar la uña hasta la pulpa.

¿Cuándo debe visitarse al veterinario?

Una rotura de uña no suele ser nada grave, pero puede parecerlo porque el gato muestra dolor. En caso de una gran fisura o partición, debe acudirse al veterinario en un plazo de 24 horas.

Tratamiento en el veterinario

Si se ha arrancado toda la uña incluyendo la pulpa, generalmente se rasura y limpia toda la zona. Si la fisura llega hasta la parte más distal o si la uña está partida, se retira frecuentemente la uña entera. Antes de la intervención, se administra un tranquilizante o general. Por lo general, también se administra anestesia local. Si no se quita la uña existe el riesgo de inflamación en la base parte distal, que se extenderá al hueso.

Cuidados posteriores

Si se ha quitado la uña al gato, normalmente se le venda la pata para proteger la pulpa. El vendaje se suele retirar después de 1-3 días o cuando sea necesario. El vendaje de protección debe ser fino y se cambia una vez al día o cuando se moja. Más información sobre cómo vendar la pata del gato.

Al cambiar el vendaje, lavar la pulpa cuidadosamente con agua templada o una solución salina. A veces, puede resultar más fácil duchar la pata un rato para aflojar el exudado reseco. Si el dedo del pie se hincha o huele mal puede ser signo de inflamación. En ese caso, contactar con el veterinario.

La pulpa expuesta se endurece y es más resistente después de aproximadamente una semana. Por lo general, pasan algunas semanas antes de que crezca la uña nueva. A veces, puede crecer deformada o, si el hueso se ha dañado seriamente, no es seguro que crezca una uña nueva. El collarín se usa hasta que el gato ya no muestra interés por lamerse la uña.