Consejos tras la anestesia o sedación de gatos

Consejos tras la anestesia o sedación de gatos

Cada ejemplar reacciona de modo diferente a los distintos tipos de anestesia pero

es importante mantener al gato vigilado las primeras 24 horas tras la anestesia o sedación.

Después de haber sido anestesiado, el animal puede aparecer cansado, deambular de un sitio a otro y dar muestras de inquietud. También puede evidenciar mareos debido a la anestesia o como efecto secundario de los analgésicos administrados. 

Puede ser aconsejable preparar un lecho cómodo al gato tras su vuelta a casa, a ser posible a ras de suelo. Comprueba la temperatura corporal si detectas algo anómalo. La temperatura normal es de 38-39°C. Asegúrate también de que el animal orine tras su retorno. Algunos gatos pueden mostrar incontinencia urinaria en los días siguientes a la intervención.

Si se ha intubado al animal, a veces este puede manifestar una leve tos seca durante varios días después de la operación.

Los alimentos y el agua solo se deben proporcionar con el gato completamente despierto. Para comprobar que no se halle indispuesto, se recomienda empezar por el agua, tras lo que podrá suministrársele una pequeña porción de comida.

Sigue cuidadosamente los consejos facilitados por el veterinario en relación con los cuidados posteriores y el ejercicio tras la vuelta a casa, que dependerán de la cirugía que se haya practicado.