Test de Baer

La prueba de Baer y la importancia de la funcionalidad auditiva

La mala funcionalidad auditiva es un problema grave en los animales de compañía, ya que hace más vulnerable a nuestra mascota frente a accidentes y puede generar problemas de comportamiento. Con la prueba de BAER se puede valorar la funcionalidad auditiva de los pacientes y ayuda a saber si presentan algún problema auditivo.

El oído, fundamental para nuestras mascotas

Muchas veces damos por hecho que los animales tienen una serie de habilidades sensoriales específicas, como el olfato en los perros o el equilibrio en los gatos, y solemos poner el foco en ellas. Sin embargo, no podemos dejar de lado a sus otros sentidos, como en el caso del oído, que es fundamental para cualquier animal. Gracias a él, nuestras mascotas son capaces de captar ondas con una intensidad insignificante que para los humanos pasarían desapercibidas. No obstante, nuestros mejores amigos de cuatro patas también pueden sufrir de algunas afecciones relacionadas con este sentido, como la sordera congénita, que puede poner en riesgo la integridad física de las mascotas.

Cuando un animal es sordo, bien de nacimiento o por algún problema que ha sufrido, es proclive a sufrir accidentes que ponen en grave riesgo su vida, como atropellos por coches. Además, estos animales suelen presentar problemas de comportamiento, ya que no pueden reconocer las órdenes sonoras que les hacen sus cuidadores. Por este motivo, es fundamental diagnosticar a tiempo a nuestras mascotas en caso de sospechar de una posible sordera, para así poder educarles de una manera adaptada a esta condición incentivando otros estímulos para así evitar accidentes y problemas de comportamiento.

La prueba de Baer

Actualmente, con la prueba de BAER, podemos detectar la presencia de este tipo de afecciones auditivas en las mascotas. Se puede valorar la funcionalidad auditiva de nuestros pacientes y nos ayuda a saber si este presenta algún problema auditivo, es decir, si sufren de sordera o si tienen una disminución de su funcionalidad auditiva, aunque no sea completa.

La prueba auditiva conocida como la respuesta evocatoria auditiva del tronco encefálico (BAER) es una prueba de carácter diagnóstico que detecta la actividad eléctrica en la cóclea y las vías auditivas en el cerebro, de la misma manera que un electrocardiograma detecta la actividad eléctrica del corazón. En este sentido, se recoge la actividad eléctrica que hay en las vías que llevan la información auditiva del oído al cerebro mediante la introducción de un auricular en el animal, que emite unos sonidos a determinados decibelios. Esto se traduce en unas lecturas de voltaje que se recogen en las gráficas del aparato y, en función de los valores obtenidos de esta prueba, se puede determinar si existe una sordera congénita unilateral, bilateral o si el sistema de audición funciona de manera correcta. Aunque se trata de una prueba indolora, se suele hacer con sedación para evitar interferencia de la actividad del animal y evitar que los resultados puedan verse alterados.

Razas más propensas a sufrir sordera congénita

Existen ciertas predisposiciones genéticas a tener en cuenta a la hora de padecer de sordera congénita en perros y gatos. Muchas razas son más susceptibles a causas hereditarias de sordera, siendo las razas de manto blanco o de ojos claros las más predispuestas. Por ejemplo, en el caso de los perros los Bóxer, Dálmatas y Bull terrier o los Bosques de Noruega y Maine Coon, en el caso de los gatos. Asimismo, es conveniente conocer a qué edad realizar esta prueba diagnóstica a nuestros animales para conocer si presentan algún déficit auditivo y cuál es su grado, siendo interesante hacerlo a partir de las 6 semanas en los canes y a partir de las 8 semanas en los felinos.