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AniCura Albea Hospital Veterinario consigue implantar un marcapasos en un cachorro de 10 meses

AniCura Albea Hospital Veterinario es el único centro de Las Islas Canarias en llevar a cabo este tipo de intervenciones en mascotas. El paciente padece una bradicardia, un problema en el corazón que provoca que su ritmo cardíaco esté por debajo de las pulsaciones adecuadas. La instalación de este marcapasos coincide con el 60 aniversario de la instalación del primer marcapasos implantable en medicina humana.

AniCura Albea Hospital Veterinario ha conseguido implantar un marcapasos a un cachorro de 10 meses de edad. El perro, un macho mestizo de Bulldog y Yorkshire, acudió a la consulta veterinaria después de que se quedara inconsciente en varias ocasiones. Este es uno de los primeros marcapasos que se implanta en un perro menor a un año de edad. Además, esta intervención coincide con el 60 aniversario de la instalación del primer marcapasos implantable en medicina humana[1].

AniCura Albea Hospital Veterinario es uno de los centros veterinarios que más marcapasos implanta en España y el único de Las Islas Canarias en llevar a cabo este tipo de intervenciones”, comenta Alexis Santana, Practice Manager y cardiólogo veterinario de AniCura Albea Hospital Veterinario, en Las Palmas. “La mayoría de los pacientes a los que instalamos este tipo de dispositivos son mayores de un año. El caso de Dante es bastante especial, ya que es la primera vez que implantamos un marcapasos en un paciente a tan temprana edad. No tenemos noticia de que se haya hecho antes en un paciente tan joven”, añade el veterinario.

En medicina veterinaria, los candidatos a la implantación de un marcapasos suelen ser pacientes adultos o en edad geriátrica. Sin embargo, la mejora en las herramientas diagnósticas y la cada vez mayor especialización de los hospitales veterinarios han conseguido detectar estas patologías de manera temprana. De esta forma, cada vez es más frecuentes este tipo de intervenciones en pacientes más jóvenes.

“Tras la realización de las primeras pruebas diagnósticas por parte del veterinario habitual de la mascota, se identificó una arritmia en el corazón del paciente y fue referido a nuestro centro”, señala el cardiólogo veterinario de AniCura Albea Hospital Veterinario. “El problema residía en que el corazón del cachorro tenía un bloqueo en la conducción del latido normal cardiaco y eso producía un ritmo anormalmente bajo que es lo que llamamos en términos médicos bradicardia ”, puntualiza el especialista

Las guías clínicas para el tratamiento de las bradicardias en medicina veterinaria recomiendan descubrir el origen de la arritmia antes de proceder a la implantación de un marcapasos. En este sentido, el objetivo es tratar la causa que provoca este ritmo lento en el corazón para evitar la instalación de un marcapasos. Sin embargo, en algunos casos la única solución para salvar la vida de la mascota es la implantación de este dispositivo.

 “Cuando nos comentaron que la única solución para salvar la vida de Dante era implantar un marcapasos nos asustamos. Sin embargo, aunque nuestro compañero todavía sigue convaleciente, desde su instalación estamos mucho más tranquilos, ya que no hemos vuelto a vivir ningún episodio de desmayo. Él tiene muchas ganas de jugar, pero le estamos cuidando para que no realice esfuerzos innecesarios hasta que esté totalmente recuperado”, comenta Raquel Armas, cuidadora del cachorro.

60 años tras la implantación del primer marcapasos implantable en medicina humana

La implantación de este marcapasos ha coincidido con el 60 aniversario de la primera instalación de un marcapasos implantable en medicina humana (1960)1. No obstante, la primera vez que se utilizó un marcapasos en medicina humana fue en 1958[2], pero se trataba de un marcapasos epicárdico de grandes dimensiones y los pacientes no podían transportarlos.

En el caso de la medicina veterinaria, hubo que esperar hasta 1967 para la implantación del primer marcapasos en un perro[3], después de haber sido extraído de un paciente humano que había fallecido después de recibir el dispositivo. En medicina veterinaria, la instalación de marcapasos es muy poco frecuente en felinos, ya que padecen menos de patologías que exigen su instalación y su fisiología complica la situación.

Sobre AniCura

AniCura es un grupo de clínicas y hospitales veterinarios especializados en animales de compañía. La empresa, que surgió con la idea de brindar una mejor asistencia veterinaria aunando recursos, inició su andadura en 2011 fruto de la primera fusión de hospitales veterinarios en los países nórdicos. La compañía cuenta con 300 clínicas alrededor de Europa, 21 de ellas en España, 6.000 trabajadores, de los cuáles 300 trabajan en nuestro país, y atiende anualmente a más de tres millones de pacientes.

AniCura ofrece una amplia gama de servicios médicos y quirúrgicos: cuidados preventivos y atención básica, diagnósticos avanzados, medicina interna, cuidados intensivos, cirugía general, ortopedia, etc. Ofrecemos también rehabilitación, fisioterapia y asesoramiento dietético, así como alimentación y complementos para el cuidado de las mascotas.

Para más información y entrevistas:

ATREVIA

Irene Fernández, ifernandez@atrevia.com
Sara Luque, sluque@atrevia.com
Aarón Añover, aanover@atrevia.com
91-564 07 25

 

 

[1] Chardack WM, Gage AA, Greatbatch W.A transistorizez self-contained implantable pacemaker for long-term correction of complete heart block. Surgery 1960; 48:643-654

[2]  Reynolds, Jorge (1988). «The Early History of Cardiac Pacing in Colombia». Pacing and Clinical Electrophysiology (en inglés) 11 (3): 355-361. ISSN 1540-8159. doi:10.1111/j.1540-8159.1988.tb05018.x. Consultado el 6 de septiembre de 2019.

[3]  First Pacemaker in a Dog: A Historical Note, September 2003, University of Pennsylvania, School of Veterinary Medicine